¿Qué es “Chi Kung” y “Tai Chi”?

Chi Kung y Tai Chi 

Su Naturaleza desde la Escuela Interna

Hoy en día mucho se promocionan los beneficios psicofísicos y universales del “CHI KUNG” (también conocido como Qigong, Chi Kong, Qi Qó, etc.) y el “TAI CHI” ó “TAI CHI CHUAN”, que no constituyen sino un mismo arte en dos niveles distintos. Esta aparente “gimnasia en cámara lenta” se ha presentado como accesible para toda persona, cualquiera sea su edad.-

Ahora bien ¿Qué es CHI KUNG? ¿Qué es TAI CHI?
Intentemos definirlo: “Yoga Chino”, “Gimnasia Pasiva”, “Meditación Dinámica”, “Danza Antiestrés”, y hasta “Acupuntura en Movimiento” son algunas de las muchas acepciones con las que se ha intentado definir al CHI KUNG en medios no asiáticos. Sea como fuera, y más allá de sus problemas de definición, la práctica del CHI KUNG hoy goza de gran aceptación en Occidente, con un número de practicantes que, durante la década del 90, se ha incrementado de 230.000 a unos 60 millones en el mundo entero. Ninguna otra actividad fisiátrica ni deporte de masas se ha difundido con semejante rapidez. En China y Vietnam las plazas amanecen colmadas de practicantes, ejecutando sus armoniosas figuras “en cámara lenta”.

Esto se explica tanto por las sencillas modalidades de ejecución que el CHI KUNG ofrece a personas de cualquier edad y condición física (puede realizarse en silla de ruedas o aún postrado en una cama), como a los ingentes beneficios que de él resultan para salud general y optimización del funcionamiento físico, anímico y mental. “El Chi Kung me ha cambiado la vida”, suele escucharse entre muchos de sus cultores como reiterado estribillo. Y no mienten.

CHI KUNG significa, en una traducción aproximada de su ideograma y su sentido (y, por cierto, bastante extrovertida),“Arte que lleva a un Gran Resultado en la Adquisición y Cultivo de la Esencia que Mueve el Universo”. Esto implica desde aquello que rige la suavidad de una hoja cayendo en la hierba, hasta la fuerza de un trueno retumbando en el Cielo. Esa quintaesencia dinámica recibe el nombre de CHI o QI.-

Nuestro cuerpo mismo está conformado por CHI en sus diversas manifestaciones, y éste se distribuye en su interior a través de rutas muy definidas (Jing Luo, o “Viajeros y Colaterales”) con el fin de nutrir, equilibrar, consolidar y mantener la existencia del cuerpo y la vida humanas. A lo largo de estas rutas, se distribuyen “aldeas” con diversas características y funciones (“Xings”, “Xuedao”, o “Puntos de Acupuntura”), las cuales también obran como pasajes hacia otras rutas, órganos, tejidos, huesos, etc, facilitando la total irrigación del CHI hasta el último rincón.
No obstante, aunque la estructura de irrigación es fija, los movimientos del CHI son muy sensibles a los vaivenes de la MENTE.-

Efectivamente, de acuerdo a lo que sucede en nuestra mente, el CHI prepara su tono e intensidad para realizar una acción u otra.

Meditacion 1Acupuntos_Carta

Por ejemplo: Una mente calma mantendrá al CHI fluyendo adecuadamente, dándole tiempo para nutrir todas las estructuras del cuerpo y el cerebro mismo, pues no existe necesidad de una irrigación rápida de los músculos y tejidos para una acción precipitada. Una mente jubilosa mantendrá el CHI excelso y vigoroso, lo que llevará a descargar esta bella excitación en gestos elocuentes de extroversión y alegría. Una mente iracunda lo elevará excesivamente para llevar a cabo una acción abrupta que no siempre alcanza a efectivizarse, sobreestimulando el corazón, provocando cefaleas, e incluso desmayos o accidentes cerebrovasculares si no existe una descarga o pacificación adecuada. Una mente depresiva, directamente consumirá el CHI provocando gran debilidad psicofísica (razón por la cual el depresivo tiende a permanecer largo tiempo postrado).

De esta manera, nuestra mente a afecta al CHI como la Brisa a la Niebla, dando como resultado o bien una vida saludable y venturosa, o bien diversidad de problemas psicosomáticos.-

Y dicho todo esto ¿en qué consiste el CHI KUNG?
Considerando que tanto la antigua concepción China y Asiática en general, así como la moderna física de micropartículas, postulan que el Universo es una suerte de mar bullente de energía vital (“CHI”) que se ordena en las diversas formas existentes, el CHI KUNG auténticamente efectivo consiste, básicamente, en la habilidad para absorber en su estado más puro esta Energía Vital que nos rodea por doquier (e incluso, nos conforma) mediante la RESPIRACIÓN por Nariz y Poros; fijarla luego en diversos Almacenes del cuerpo (Dan Tian o “Campos de Cinabrio”); ponerla a circular en ricas cantidades por los Meridianos con la dirección de la MENTE; y facilitar esta irrigación del CHI a través de las suaves POSTURAS (dinámicas o estáticas) que éste pedirá para “acomodar” las vías de circulación. Dado que en todo el proceso las “aldeas” o “puntos de acupuntura” son colmados y optimizados por esta irrigación de CHI en extrema pureza, se ha dado en llamar al CHI KUNG “Acupuntura sin Agujas” o “Acupuntura en Movimiento”.

Tai Chi dos       Tai Chi en Silla de Ruedas

De esta manera, numerosísimos estilos de CHI KUNG han surgido a lo largo de toda la historia de Extremo Oriente, inspirados en los movimientos y rutinas de quienes más saben cómo aprovechar naturalmente el CHI del Universo: los Animales, las Plantas, los Campesinos, los Ermitaños, los Monjes, los Poetas inspirados y hasta los mismos “dioses” de la Mitología China. El Chi Kung del Tigre, del Ciervo, del Oso, del Lagarto, del Grillo, del Ganso Salvaje, de la Grulla Blanca, del Leopardo Alado, del Gallo paseándose por el Patio, de los 8 Inmortales, de los Boteros del Lago Supremo, de los Guardianes Celestiales de Buda, son algunos de los miles de ejemplos resultantes.

Ahora bien ¿Qué entendemos por TAI CHI?
De tomar su ideograma, podríamos traducirlo (siempre en un horizonte de significado muy abierto) como “Arte Supremo a través del cual el Hombre se cultiva entre los efluvios totales del Cielo y de la Tierra, actuando y manifestándose con la misma naturalidad con que lo hace un árbol”.

Complementando esta poética traducción, muchos maestros de Chi Kung ofrecen una respuesta más simple: El Tai Chi es el “Techo” del Chi Kung.- Por ello, TAI CHI se ha traducido a menudo como GRAN OBRA o GRAN HAZAÑA: Los años de tranquila y perseverante práctica de Chi Kung, que progresivamente va abriendo los puntos de entrada del CHI del ambiente, acumulándolo en los almacenes del cuerpo y dragando sus vías de circulación, termina conduciendo al practicante a un estado en el cual el Cuerpo se mueve y desplaza solo. Es decir: Obedece espontáneamente a los ritmos del CHI dentro de su cuerpo, y este cuerpo -a su vez- obedece a los ritmos de CHI del Universo que nos rodea.

Así, EL UNIVERSO NOS ORDENA Y ARMONIZA FLUYENDO DENTRO NUESTRO: “El Halito del Cielo sopla dentro mío”, diría un viejo Ermitaño de los Montes Amarillos al explicar por qué ha llegado a ser tan viejo como las Estrellas.

La modalidad de lo que hoy se conoce como TAI CHI CHUAN, cuyo origen documentado habría comenzado hacia el siglo XVIII con la familia de apellido Chen -en la aldea de Chen Chia-kou, actual provincia de Hunan, al norte de China- respondería a posteriores desarrollos de este principio.

Finalmente, digamos que existen diversas vertientes históricas de Chi Kung, como ser la Taoísta, Budista, Confuciana, Campesina, Lamaísta, Patriótica, de Guerra, etc, las que se distinguen por sus diversos fines y caminos para alcanzarlos.

Una de ellas es pródiga en modalidades para “arreglar desarreglos” orgánicos mediante una adecuada distribución del CHI por el Cuerpo humano. Se trata de la vertiente “Terapéutica” del Chi Kung, dotada de un importante vademécum de ejercicios específicos.

Problemas tales como Diabetes, Migrañas, Lumbalgia, Reumatismo, Hepatitis, Cardiopatías, Hipertensión, Miopía, etc., son abordados a menudo en los Hospitales de Vietnam, Corea, Japón, República Popular China, etc, mediante prescripción de ejercicios de Chi Kung. Por regla general, estos son suaves y no forzados, (a diferencia de las formas gimnásticas de Occidente) pues debe permitirse al CHI “hacer” libremente en nuestro cuerpo (“Wu-wei”).-

De allí, su efectividad universal, especialmente, para personas con problemas motores, discapacidades diversas y para nuestros queridos integrantes de la llamada Tercera Edad. Esta universalidad ya fue expresada hace miles de años en el vigente Canon Interno del Emperador Amarillo (texto obligatorio en todas las universidades médicas de Extremo Oriente), donde el Chi Kung sentencia como meta final “la Felicidad de todos los seres bajo el Cielo”.

Prof. ALEJANDRO DIAZ MANZANELLI
Director del Instituto de Estudios Asiáticos
“El Pabellón del Buey Maravilloso”